11 abril, 2010

El segundo

En realidad, nunca supe demasiado de él. Sólo sé esto: tenía un colectivo. No sé de qué línea pero creo que terminaba en cuatro. Y tal vez era el que más desencajaba de todos, siempre afuera -dejado de lado por los demás y por él mismo-, tal vez el eterno cuarto que no entra en ese triángulo perfecto. Así que debe ser por eso que sé poco y nada de él. Lo más importante era el colectivo, como si lo demás se hubiera borroneado, no me acuerdo de él más que en esos momentos, como cuando pienso qué se sentirá estar toda tu vida conduciendo por los mismos lados, como un fantasma del asfalto. Ahí la violencia de la rutina se hace demasiado evidente pero en definitiva es algo de lo que pocos pueden escapar.
¿De qué se trata esto entonces? Puede que el segundo sea el material más maleable, el lienzo más blanco, pero no sé si vale demasiado la pena pintarlo. De todos modos no me van a creer. Y todo se trata de eso. Creen haber superado la fé pero es lo único que tienen y, sobre todo, lo único que hacen.
Hay caminos que se los puede tomar pero no van a llevar a ningún lado. Cuando no quedaba nadie en el colectivo era hora de cambiar al cartel de "fuera de servicio" y volver. Como cuando encontramos a uno que viene por una calle que no debería, causa una gran sorpresa y en efecto, la gente se quedaba mirando y a veces alguno intentaba pararlo y dejarlo atrás puteando despertaba una pequeña satisfacción.
Volver por cualquier lado tal vez era una manera de romper con la excesiva diagramación de todos los días. Tal vez venga de familia. La calle no tenía salida pero estaba bien, de noche, estrecha y con grupos de árboles de vez en cuando. No se arrepintió demasiado cuando tuvo que hacer una complicada vuelta y retomar la anterior.

1 comentario:

  1. Euuuuu! Desaparecidoo!Cuáááánto tiempo sin darme una vuelta por acá! Que bueno esta todo lo que escribistee :)
    Mira la frase que encontré...
    Escribo sin conocer el desenlace
    de lo que escribo
    busco entre lineas
    mi imagen en la lampara
    encendida
    en mitad de la noche.
    Octavio Paz
    Muuuuuuuuy en sintonía, ¿no?
    see you!
    Mari

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