¿Había cambiado algo?
Me di vuelta y empecé a marchar en la misma dirección que la multitud. Por todos lados aparecían rostros de personas que conocí toda mi vida y al mismo tiempo no. En realidad nunca fui alguien muy del barrio: a ellos, los que tienen más o menos mi edad, los vi siempre como formando parte de algo que nunca supe ni sabría que era, que tal vez estaba relacionado con la procesión. Y mi único amigo del barrio no lo conocí por el barrio, pero eso terminó siendo una beneficio de distancias. Ahora hubo un pequeño desacomodo del fluir humano porque se empezaron a prender algunas velas al mismo tiempo que las luces de la calle le iban ganando a la del sol.
Todas estas cosas que iban formando la imagen -la gente conocida y desconocida para el mismo lado, mi familia, las velas y una muy tenue neblina que andaba dando vueltas desde las cuatro de la tarde- me empezaron a traer a la cabeza nuevamente la pregunta de qué pensaba acerca de esa imagen. Y creo que era sobre todo algo de nostalgia y melancolía. Siento que no mucho más puede pasar.
Hay mucha gente que critica y critica y cree (en realidad, yo opino que simulan) estar destruyendo algo que ya no hace falta destruir. Hay cada individuo que viene y quiere meterte su ateísmo por donde sea y realmente está perfecto ser ateo pero en determinado momento dejaron de darse cuenta que están haciendo de su ateísmo nada más ni nada menos que una nueva religión. Estamos llenos de gente así, es lo único que pasa hoy en día. Todo el tiempo y todo el mundo dándole cuerda a un revolucionismo que no tiene nada de revolución, un revolucionismo hipócrita. Se vienen a hacer los vanguardistas sobre terreno ganado, son simples pendejadas. No existe la revolución sobre revolución, ni una revolución en la media que no apunte a otra cosa que más consumo. Eso es sólo la revolución del engranaje en una máquina. Así que si van a hacer una revolución, háganla en serio; y si se dan cuenta que no pueden, entonces no jodan más con eso.
En el fondo, las personas esperan que pase algo, que sus acciones sean respondidas. ¿Es miedo y soledad lo que provoca todo esto?
Llegando a la siguiente estación, un hombre esperaba con una vela en la mano y se había hecho de noche. Entonces el tipo me pareció un faro, un portador de luz señalando el camino en el medio del mar, y la gente un barco a la deriva. ¿Es hoy o fue siempre así? La sensación de ir a la deriva, la falta de metas. Al fin, en la vida los cambios no se viven, sino que se recuerdan.
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